Aún recuerdo las reuniones granadinas en nuestro hogar, el Parnaso, para decidir sobre la asociación que estábamos montando. Éramos jóvenes, teníamos ilusión, nos habíamos conocido a través de Atramentum y queríamos ser una Degeneración del 2000. Así surgió Ediciones Parnaso, esa editorial que tan sabiamente han llevado G. y V. durante tantos años. Mis colaboraciones han sido puntuales (en la revista, de la que aún conservo los números con un cariño infinito) pero mi apoyo ha sido continuo en el bucle espacio-temporal donde se desarrolló ese precioso proyecto. Ellos han conseguido publicar a gente como BEF o Santi Eximeno, han ganado premios, han puesto la ci-fi y la fantasía en un buen lugar dentro de la literatura española... Y me han hecho sentir muy orgullosa, sobre todo eso. Porque en los tiempos que corren no es fácil atreverse con la cultura, apostar por la vida antes que por la supervivencia mental, entregarse a una pasión por encima de lo conveniente.
Ellos lo hicieron y ahora Ediciones Parnaso se cierra. El otro día oía a G. hablar sobre ello con una mezcla de tristeza y rabia que me conmovió.

La realidad que golpea muy fuerte.
Nunca olvidaré todo lo que significó Parnaso para todos nosotros.
1 consumiciones a cuenta de la casa:
muy interesante, sí señor.
Publicar un comentario en la entrada